PLANIFICACION CURRICULAR PARA EL PERIODO 2007-2008

I. FUNDAMENTACION  

Siguiendo el lineamiento sentado en la gestión de los años 2005-2006 respecto del objetivo de la Escuela de Capacitación (poner a las personas en condiciones de hacer lo que su tarea les requiere, en lo que a conocimientos, habilidades y actitudes se refiere), y siempre teniendo en cuenta la ubicación institucional de la misma (como oficina “de servicio”), se pone a consideración de la Corte de Justicia de la Provincia de San Juan, el siguiente cronograma de actividades.  Para la  elaboración y selección del contenido curricular, se parte de la base de considerar que el sustrato de gente que compone el Poder Judicial de San Juan puede convertirse en la “ventaja competitiva” de nuestra organización, puesto que son las personas las que ponen en práctica los procesos (modos específicos de realizar las tareas), y quienes utilizan la tecnología (que por vanguardista que sea, debe ser optimizada por las personas).Se hace la salvedad de que, para una planificación cercana a los requerimientos de capacitación, lo ideal sería partir nuevamente de la base de un relevamiento global actualizado sobre las necesidades y requerimientos de capacitación (con la modalidad de encuesta), que se extienda a  todos los agentes del Poder Judicial (al modo realizado en el año 2005). Así, podrían establecerse los siguientes datos: a) datos útiles para diseñar la política planificada de capacitación (necesidades de capacitación, disponibilidad horaria, extensión, etc.); b) principalmente, conocer los motivadores que inducirían a los agentes para participar en las distintas actividades de capacitación. Sin perjuicio de ello, se ha intentado seguir con la inteligencia de cada una de las Conclusiones vertidas en el “X Encuentro Nacional y II Encuentro Iberoamericano de Escuelas de Capacitación”, organizado por la Junta Federal de Cortes (JU.FE.JUS.), y que tuviera lugar en la Ciudad de Mar del Plata, los días  2,  3, y 4 de noviembre del corriente año. Dichas conclusiones, han sido relacionadas a algunas de las actividades que se proponen, y podrán ser consultadas en las notas al pie. Paralelamente, se ha hecho especial hincapié en la capacitación sobre “Gestión”, entendida ésta como la habilidad para administrar eficientemente (es decir con economía), y eficazmente (para obtener resultados), tanto los recursos materiales como los humanos [23]. Es que no puede dejarse de lado el hecho de que, en mayor o menor intensidad, todas las oficinas del poder judicial conforman una mini-organización administrativa, que requiere gerenciarse conforme aquellos criterios. Además, hemos tenido en cuenta para la selección de los cursos, la utilidad que reportará la actividad para los capacitándoos, y su inmediato impacto en la oficina (en vistas a la celeridad procesal, y una mejor atención al del “justiciable”),  lo que paralelamente, y sin perjuicio  de otros incentivos [24], se erige como el principal motivador para participar en las actividades programadas.  

Recopilando la experiencia de los años 2005-2006, pensamos que no puede perderse de vista  que para la implementación de los cursos, se necesita tener especialmente en cuenta las circunstancias y requerimientos de tiempo, lugar, y extensión,  adaptando la actividad a cada sector específico  del Poder Judicial.  Por último, quiere dejarse a salvo otra implicancia de la actividad de capacitación, que no por ser consecuencia, resulta de menor importancia. Es que las personas que se involucran en el proceso de “enseñanza-aprendizaje” dentro del ámbito laboral del Poder Judicial, conforman una “COMUNIDAD”, que como tal, debe y puede en este ámbito, repensar  el trabajo diario, visualizar problemas comunes,  compartir respuestas, gestar nuevos “procesos” para realizar las tareas, y por qué no, aminarse a ser creativa e innovadora, ineludible tarea, de acuerdo a los tiempos de cambio por los que transitamos. 

Es que, a la par de compartir una tarea y espacio físico, esta “Comunidad” sólo será capaz de llevar a cabo objetivos institucionales de alta exigencia, en la medida que esté formada con idénticos criterios de trabajo,  transitando ese camino desde lo simple, pero con esfuerzo “estratégico”, e inspirados siempre con espíritu de solidaridad, y vocación de servicio.